Ir al contenido principal

EL HOSPITAL DEL SEÑOR

 


Fui al Hospital del Señor, a hacerme una revisión de rutina, y comprobé que estaba enfermo.

Cuando Jesús me tomó la presión vio que estaba baja de ternura. Al medirme la temperatura el termómetro registró 40 grados de egoísmo.

Hizo un electrocardiograma y el diagnostico fue que necesitaba varios "by-pases" de amor porque mis venas estaban bloqueadas y no abastecían mi corazón vacío.

Pasé hacia ortopedia: no podía caminar al lado de mi hermano, y tampoco podía abrazarlo porque me había fracturado al tropezar con mi vanidad.

También me encontraron miopía, ya que no podía ver más allá de las apariencias.

Cuando me quejé de sordera Jesús me diagnosticó quedarme solo en las palabras vacías de cada día.

GRACIAS SEÑOR,

Porque las consultas son gratuitas, por tu gran misericordia

Prometo al salir de aquí usar solamente los remedios naturales que recetas en el Evangelio...

Al levantarme tomare un vaso de AGRADECIMIENTO

Al llegar al trabajo, una cucharada sopera de BUEN DÍA

Cada hora un comprimido de PACIENCIA, y una copa de HUMILDAD.

Al llegar a casa, SEÑOR, voy a tener diariamente una inyección de AMOR, y al irme a acostar: dos cápsulas de CONCIENCIA TRANQUILA.

 

¡¡¡¡GRACIAS SEÑOR!!!!

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

En bicicleta con Dios

  Al principio veía a Dios como el que me observaba, como un juez que llevaba cuenta de lo que hacía mal, como para ver si merecía el cielo o el infierno cuando muriera.